Dentro de una tranquila privada rodeada de árboles y silencio, se encuentra esta magnífica residencia de estilo colonial mexicano, diseñada por el arquitecto Manuel Parra.
Construida sobre un extraordinario terreno de 1,863 m², la casa se integra con absoluta armonía a su entorno natural. Sus 350 m² de construcción reflejan una arquitectura honesta, cálida y profundamente mexicana.
Cada espacio ha sido concebido utilizando materiales nobles y orgánicos: barro, madera, hierro, cantera y piezas de demolición que cuentan historias y aportan textura, autenticidad y carácter.
Los techos de doble altura, la Talavera de Puebla y los detalles artesanales convierten cada rincón en una experiencia sensorial donde se combinan la vista, el tacto, el sonido y la calma del entorno.
La residencia ofrece:
• Dos elegantes máster suites
• Estudio o espacio creativo
• Sala y comedor con gran amplitud
• Cocina con carácter tradicional
• Terraza abierta hacia el jardín
• Alberca equipada
• Jardín maduro y arbolado
Desde la sala, el comedor, la cocina y la terraza, las vistas se abren hacia el jardín, generando una conexión natural entre los espacios interiores y exteriores.
Esta propiedad no es solamente una casa; es una pieza arquitectónica llena de sensibilidad, tradición y buen gusto, creada para quien sabe apreciar lo auténtico.
Una residencia verdaderamente especial


